Representación parlamentaria global debatida en la Universidad de Yale

Secretariat, 7. noviembre 2016

Dos paneles en un evento sobre "Nuevos Tópicos en Justicia Global" se concentran sobre la cuestión de la representación parlamentaria global.

Reunidos en una de los edificios más antiguos de la Universidad de Yale en New Haven, un taller de dos días y medio de duración sobre "Nuevos Tópicos en Justicia Global" comenzó el 28 de Octubre con una sesión sobre la creación de un parlamento mundial. Practicantes y académicos se reunieron para discutir asuntos prácticos y teóricos sobre el tema en cuestión.

Participants of the first panel

Participantes del primer panel

El debate comenzó con las palabras de apertura del director y co-fundador de la Campaña internacional por una Asamblea Parlamentaria de las Naciones Unidas, Andreas Bummel. Con referencia a un parlamento mundial él dijo que la idea "está basada en la convicción de que todas las personas son miembros de una misma familia de seres humanos que abarca todo el mundo." El propósito sería asegurar la igualdad representativa de los ciudadanos del mundo en la gobernanza global. Afirmó que eventualmente un "sistema legislativo global" probablemente tendría que descansar sobre dos cámaras: "un parlamento elegido por los ciudadanos" y "un cuerpo representativo de los estados, similar al que actualmente existe en la Asamblea General de la ONU". Señaló que una Asamblea Parlamentaria de la ONU consultiva (UNPA), inicialmente formada por diputados provenientes de los parlamentos nacionales de los estados miembro de la ONU, sería un pragmático primer paso hacia la dirección de este objetivo a largo plazo. Podría ser establecida sin una reforma de la Carta de las Naciones Unidas con una decisión de la Asamblea General de la ONU.

Siguiendo el discurso inaugural, se dio comienzo al primer panel por medio de cortas presentaciones de Vito Tanzi de la Universidad de Munich, Lynette Sieger de la Universidad de Rutgers, Alexandre Sayegh de la Universidad de Yale, y Deen Chatterjee de la Universidad de Utah. El panel discutió un amplio rango de tema, incluyendo la inmigración como una cuestión de derechos humanos, la posibilidad de una Organización Mundial de Impuestos, el derecho de voto y las condiciones sociales para la democracia, y la gobernanza mundial conforme a la mitigación del cambio climático. Alexandre Sayegh resaltó el rol potencial de una UNPA en lograr justicia climática.

Lynette Sieger, una candidata doctoral en la División de Asuntos Globales de la Universidad de Rutgers en Newark, argumento en contra de una UNPA y expresó su preocupación acerca de cómo un parlamento mundial podría operar dentro o junto a un sistema global intencionalmente fragmentado. Si una asamblea parlamentaria es se encuentra dentro de la ONU, preguntó, ¿Qué autoridad tendría entonces sobre las instituciones que no pertenecen a la ONU? También dijo que la implementación del principio de "una persona, un voto" en un parlamento global podría beneficiar demasiado a los países grandes y marginaría a los países chicos. Por otro lado, argumento que una asignación de asientos basada en la población podría incentivar a los estados económicamente poderosos a abandonar la ONU. Otro punto que planteó fue la cuestión de cómo tratar con los países no democráticos.

Participants of the second panel

Participantes del segundo panel

Durante el período de preguntas y respuestas, la audiencia estaba particularmente interesada en los esquemas de asignación de escaños para una UNPA, y el debate dentro del panel sobre los méritos de tal asamblea fue vívido. Bummel estuvo de acuerdo con Sieger en que las condiciones sociales y políticas para un parlamento global de pleno derecho todavía no existen. Resaltó el hecho de que una UNPA al principio no se basaría en el principio de "una persona, un voto" sino en un sistema de "proporcionalidad decreciente" de acuerdo al cual a los países pequeños se les asignaría relativamente más escaños per cápita que a los más grandes. En su opinión, esto pondría un balance entre los intereses de los estados más pequeños y los más grandes. También preguntó quién determinaría si un país es democrático o no y enfatizó que a menudo incluso en los regímenes autocráticos había una oposición democrática legítima que podría beneficiarse de tener una voz en una UNPA.

El segundo panel contó con los expertos Richard Ponzio del centro Stimson, David Mwambari de Universidad Internacional en Nairobi y Andrew Strauss de la Universidad de Dayton. Richard inició el panel con una discusión sobre el reciente informe de la Comisión sobre Seguridad Global, Justicia, y Gobernanza el cual recomendó la creación de una Red Parlamentaria de la ONU (UNPN). Describió dicha red como un "trampolín" hacia una UNPA "como segunda cámara". La misma podría ser electa dentro de los parlamentos nacionales y complementaría las actividades de la Unión Interparlamentaria. Inicialmente, la red podría reunirse una vez por año cada septiembre. Las audiencias públicas serían un vehículo para este trabajo. En el análisis de Ponzio, la creación de una UNPN "puede producirse en los siguientes cinco años en el período previo al 2020 aniversario de las Naciones Unidas."

En su presentación, Andrew Strauss respaldó la propuesta de un parlamento mundial y llamó a elecciones directas "más temprano que tarde". Argumentó que incluso si inicialmente sólo tuviera capacidades de asesoramiento, los miembros de una asamblea probablemente trabajarían hacia el objetivo, reforzándolo a cada paso. Según Strauss, tal cuerpo parlamentario podría ser capaz de expandir su poder rápidamente debido a su "autoridad moral única".

During the debate

Ambos paneles fueron seguidos por un intenso debate

En la discusión subsecuente, un tema clave fue la cuestión acerca de cómo los estados y el concepto de estatidad encajan en la idea de de una UNPA o un parlamento mundial. Se señaló que mientras la Asamblea General de la ONU está integrada por representantes de los estados, la UNPA estaría integrada por representantes de los ciudadanos. Respondiendo a los temores acerca de que los grandes países individuales pudieran dominar el parlamento mundial, Strauss enfatizó el hecho de que "no hay estados" en un cuerpo parlamentaria de este tipo. Era poco probable, dijo, que los delegados de un país votaran como bloques. Los parlamentarios se alinearían a sí mismos no por país o región sino ideológicamente. Según su visión, un parlamento mundial podría empezar con 20 o 30 estados geográficamente representativos y democráticos.

Otros temas discutidos en el segundo y tercer día del taller fueron los flujos financieros de carácter ilícito, los derechos de los inmigrantes, y el problema de la apatridia. Los paneles del primer día fueron moderados por Sujata Gadkar-Wilcox de la Universidad de Quinnipiac.

El evento fue organizado de manera conjunta por medio de la Campaña por una Asamblea Parlamentaria de la ONU, la Universidad de Quinnipiac, el Consorcio de Oxford por los Derechos Humanos, Académicos Frente a la Pobreza, y el Programa de Justicia Global de Yale.