Orden futuro en el mundo y parlamento mundial tratados en conferencia Bahá’í

Secretariat, 3. noviembre 2009

La conferencia de este año de la Asociación Francófona Europea para los Estudios de Bahá’í (Association francophone européenne des études bahá’íes, AFEEB) llevada a cabo los días 24 y 25 de Octubre de 2009 en Luxemburgo, trataron sobre el futuro del orden mundial y el gobierno mundial.

El programa incluyó la presentación del concepto de una Asamblea Parlamentaria en las Naciones Unidas (UNPA) del Presidente del Comité para unas Naciones Unidas Democráticas, Andreas Bummel. Al describir el camino hacia un parlamento mundial elegido directamente, el Sr. Bummel destacó la "dimensión espiritual" de los esfuerzos. "El establecimiento de una Asamblea Parlamentaria en la Naciones Unidas representaría un cambio de conciencia. Por primera vez en la historia de la humanidad tal organismo establecería una conexión política directa entre los seres humanos y el planeta", dijo el Sr. Bummel.

Daniel Schaubacher, Foro de Negocios Bahá’í Europeo, y Jean-Francis Billion, Miembro del Consejo del Movimiento Federalista Mundial, aportaron aun más sobre la representación del pueblo en las Naciones Unidas y los esfuerzos hacia una democracia mundial, Entre otras cosas, el Sr. Billion enfatizó el éxito de la coalición internacional de organizaciones no gubernamentales que abogaron por el establecimiento de un Tribunal Penal Internacional. El Sr. Billion señaló que el Movimiento Federalista Mundial encabezó este esfuerzo y que la Comunidad Bahá'í Internacional fue parte de la coalición. En el debate se acordó que la Coalición para el Tribunal Penal Internacional es un buen ejemplo para recurrir en los esfuerzos para establecer una UNPA.

Otros oradores de la conferencia fueron, entre otros, Esther Zana-Nau, Gerente de Programas en el Programa Maestro Internacional en IMPALLA Análisis de las Políticas Sociales quien hizo una introducción al gobierno global y a la globalización.

Para el Bahá'ísmo, la frase "nuevo orden mundial" tiene un significado especial y bien definido. Hace más de cien años, Bahá'u'lláh, el fundador de la Fe Bahá’í, invocó la frase para categorizar una serie de cambios futuros trascendentales en la vida política, social y religiosa del mundo. De acuerdo a Bahá'u'lláh, estos cambios incluyen el establecimiento de un gobierno mundial, un parlamento mundial electo, un tribunal mundial vinculante y una fuerza policial mundial.